Nacido en Nicaragua el 25 de mayo de 1965, el Pastor Roberto tuvo un encuentro sobrenatural con Dios a los 18 años. En una visión, el Señor le mostró el mundo a través de las estrellas y le dijo: «Esto es lo que quiero que hagas para mí». Desde esa temprana edad, la presencia de Dios respaldaba sus oraciones con poder. Sin embargo, sintiéndose demasiado joven para tal responsabilidad, pidió al Señor un tiempo de espera.
Años después, Dios orquestó su regreso al ministerio de forma milagrosa en Florida. Mientras conducía, su automóvil se detuvo inexplicablemente frente a una Iglesia Bautista. Al entrar y preguntarle quién lo había invitado, él respondió con convicción: «Dios mismo me invitó». Allí, Dios le confirmó: «Aquí es donde te necesito».
Comenzó sirviendo con humildad en mejoras físicas de la iglesia y poniéndose a disposición del pastor. Al compartir su testimonio y llamado, fue integrado al liderazgo y comenzó a predicar, llevando la Palabra por diferentes lugares de Estados Unidos. Su crecimiento fue tal que el Espíritu Santo reveló que no era necesario «prepararlo», sino «presentarlo», pues su sabiduría venía directamente de Dios.
Tras recibir sus credenciales pastorales, se le abrieron puertas para ministrar en Nueva York. Actualmente, el Señor le ha entregado una visión global: llevar este ministerio a las naciones, enfocándose especialmente en brindar consuelo y esperanza en zonas de desastres naturales y a familias separadas por la migración y la distancia.
Estamos empezando algo grande y queremos que tú formes parte de ello. Juntos podemos construir una iglesia que deje huella en las futuras generaciones. ¡Ven y participa!»
Ayudar a las personas desamparadas o en necesidad, para que puedan mejorar y restablecer primeramente su relación con Cristo, de esta forma puedan ser restauradas espiritual, mental y físicamente.
Dar un acompañamiento a las familias que pierden seres queridos lejos de su país natal.
Creemos en Dios Padre, Dios Hijo, Espíritu Santo y consideramos la Biblia como la Palabra de Dios, así como la Iglesia como el cuerpo de Cristo. También creemos que Cristo regresará por su iglesia para elevar a los santos.
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Mateo 16:24
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Pastor General
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